jueves, 11 de mayo de 2017

Cien años de soledad (Gabriel García Márquez) 16

Sísifo de Tiziano.

[Según la leyenda mitológica Sísifo estaba condenado a subir una gran roca a lo alto de un monte pero cuando llegaba a la cumbre, la roca rodaba hasta abajo y tenía que comenzar de nuevo.]

Para sobrellevar el tedio que conlleva el diluvio constante, Aureliano Segundo da en hacer pequeños arreglos y chapuzas por toda la casa. La actitud frenética con la que lleva a cabo su labor le hace perder su aspecto paquidérmico. Se obsesiona hasta tal punto que Fernanda se pregunta “si no estará incurriendo también en el vicio de hacer para deshacer”. Es verdad que a lo largo de la narración algunos de los personajes han caído en este vicio: ¿recuerdas quiénes y qué hacían y deshacían?; ¿por qué crees que caen en esa obsesión?

14 comentarios:

  1. Algunos personajes de la novela que caen en el vicio de “hacer para deshacer” son el coronel Aureliano Buendía, con sus pescaditos de oro, y Amaranta, con su mortaja, entre otros. Creo que caen en esa obsesión para olvidar, para desconectar; la constante actividad ensimismada les hace concentrarse totalmente. Los personajes que se obsesionan con el hacer y el deshacer, además, son de edad adulta ya avanzada, y quizás estas actividades les sirviesen “a modo de jubilación”, para enfocar su vida a partir de la entrada en la vejez en algo concreto. E incluso podría interpretarse como el afán por continuar viviendo, pues personajes como el coronel o Amaranta fallecen poco después de terminar con dichas actividades.

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  2. A lo largo de la novela observamos comportamientos que se pueden clasificar como obsesivos. Esto nos da detalles sobre la personalidad de los Buendía y de sus formas de evadirse de los asuntos del día a día. Por ejemplo, el vicio de Rebeca por comer tierra a escondidos para controlar sus impulsos, es una forma de evasión.

    No obstante, otros personajes, tratan de evadirse de una forma diferente. Este es el caso de Aureliano Segundo al llegar el diluvio a Macondo. A mi parecer, conscientemente, ocupa su mente con tareas en la casa para tratar de olvidarse de la situación. Esto, le lleva incluso a deshacer lo que ya estaba hecho, como modo de continuar con esa evasión.

    Otro caso similar, es el de Amaranta al tejer su mortaja y deshacerla. Quizás, se temía el final de su vida, y tenía el vicio de `hacer para deshacer´.

    Gloria Marcano.

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  3. Manuel Díez Rivero
    Como observamos en el capitulo, Aureliano Segundo comienza a tener una personalidad muy activa respecto a ordenar o reparar cosas. Esto también les ocurrió a otros miembros de la familia como Aureliano Buendía con los pescaditos de oro, Amaranta con los botones, José Arcadio segundo con los pergaminos o Úrsula con los recuerdos.
    En este caso creo que no es una obsesión por ordenar y desordenar las cosas sino la necesidad que tiene la casa de tener que ser reparada o renovada constantemente.

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  4. Toda la novela está repleta de anécdotas y pasatiempos de los personajes, de los cuales son muy notorios el coronel Aureliano Buendía y Amaranta. Estos dos personajes cayeron en la rutina de hacer y deshacer. Aureliano Buendía con los pescaitos de oro y Amaranta construyendo su propio féretro.
    A mi parecer esta obsesión viene dada por la pérdida de ilusión y avidez, aunque en el caso de Amaranta aparece por el intento de prolongar la fecha de su muerte.
    Este olvido de imaginación, de utopía y de felicidad es provocado por la incansable lluvia que intimida a Macondo, que compromete a la gente del pueblo a no innovar ni encontrar tareas nuevas que puedan evitar caer en la tristeza y la desdicha.

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    1. "...y Amaranta construyendo su propio féretro.">>> ¿¿?? MORTAJA.

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  5. En la novela, algunos de lo personajes tenían vicios y obsesiones que como Sísifo, realizaban acciones repetitivas, por ejemplo, el caso de Amaranta que ponía y quitaba botones de la túnica que se iba a poner el día de su muerte o Aureliano Buendia, que se dedicaba a fabricar pescaditos de oro, que después los derretía para volverlos a crear. Dicha manía la realizaba para pasar el tiempo después de la guerra.

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    1. "... que después los derretía...">>> QUE DESPUÉS FUNDÍA.

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  6. Lorena Ruiz.
    En el desarrollo de la novela cada uno de los personajes va incurriendo el hábito de hacer y deshacer, a cada uno de los personajes es un motivo diferente.
    El coronel Aureliano Buendía con el vicio de crea pescaditos de oro con el único fin de mitigar su soledad. Otro caso fue el de Amaranta la cual hacia y deshacía su mortaja con el fin de alargar su vida. A Úrsula también la ocurre dicho trastorno en el momento en que su ceguera la obliga a vivir en sus recuerdos, los que revive día tras día.
    Durante el diluvio otros​ casos aparecieron como el de Aureliano Segundo cayendo en la rutina de montar y desmontar pequeños arreglos de la casa. Después José Arcadio Segundo el que tenía la costumbre de sacar y recoger todos los días los pergaminos de Melquiades. Y por último el de Fernanda que a pesar de las circunstancias todos los días pone y quita una mesa señorial. Estos últimos con el fin de sobrellevar las desgracias del diluvio.

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  7. Enric Máñez Fabregat

    La obsesión de hacer para deshacer es propio de la familia, más bien es como un vicio. Como el Coronel Aureliano Buendía con los pecaditos de oro, Amaranta con los botones y la mortaja, José Arcadio Segundo con los pergaminos y finalmente Úrsula con sus recuerdos.

    Considero que más que una obsesión es una necesidad de ocupar el tiempo, de hacer cosas , aunque luego las destruyan , es una cuestión de poder estar entretenidos ocupando sus tiempos de soledad.

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    1. "La obsesión de hacer para deshacer es propio de la familia..." >>> PROPIA.

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  8. Joel San Martín Peña

    En esta novela hay que destacar los extraños comportamientos y actitudes que toman los personajes a lo largo de la misma, lo que nos demuestra detalles de la personalidad de los mismos.

    Desde luego que este aspecto se refleja en la familia Buendía, ya que podemos encontrar ejemplos claros. Rebeca, por ejemplo comía tierra a escondidas para controlar sus impulsos y Aureliano Segundo, se pone a realizar tareas de la casa cuando llega el diluvio a Macondo.

    Bajo mi punto de vista, estas obsesiones se deben a que los personajes tratan de olvidarse de sus situaciones correspondientes y también es una forma de dar a la obra un toque de humor, siempre con alguna anécdota graciosa.

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  9. Durante el diluvio en Macondo, Aureliano Segundo decide componer varios desperfectos de la casa y así sobrellevar el aburrimiento. Viéndolo montar picaportes y desconectar relojes, Fernanda se preguntó si no estaba cayendo en el vicio de hacer para deshacer, un vicio en el que ya habían caído antiguos miembros de la familia como el coronel Aureliano Buendía con los pescaditos de oro, Amaranta con los botones y la mortaja, José Arcadio Segundo con los pergaminos y Úrsula con los recuerdos.
    Es un poco sorprendente que tantos miembros de la misma familia tengan esa misma característica. A mi juicio, varios personajes caen en esta obsesión en el momento en que pierden la esperanza por la vida y dejan de encontrar sentido a esta. Caen en la tendencia de hacer y deshacer cuando dejan de tener ilusión por vivir.

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  10. En este capítulo Aureliano Segundo intenta sobrellevar el gran diluvio que está sufriendo Macondo haciendo diferentes arreglos en la casa de la familia. Tanto tiempo invierte en estos arreglos que Fernanda comienza a preguntarse si habrá caído en el vicio de hacer y deshacer por el que ya han pasado varios miembros de la familia. Algunos de los que caen en este vicio son el coronel Aureliano Buendía con sus pescaditos de oro, Amaranta con la mortaja, José Arcadio Segundo con los pergaminos y también Úrsula con sus recuerdos.
    A mi parecer no hay una razón concreta por la cual algunos miembros de la familia Buendía han caído en esta obsesión ya que cada uno cae en ese vicio en momentos y situaciones diferentes por lo que no creo que sus razones sean las mismas.
    Raquel González.

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  11. Judith Cobo Posada.
    Sí, recuerdo la obsesión de ciertos personajes por “hacer y deshacer”: El coronel Aureliano Buendía con sus pescaditos de oro, Amaranta con los botones y la mortaja, Jose Arcadio Segundo con lo pergaminos y Úrsula con los recuerdos.
    A mi parecer esta obsesión se debe a la soledad, a la falta de vitalidad. A que su vida ya es tan aburrida, tan monótona, solitaria, sin familia ni nada en lo que ya intervenir, que te encierras en una obsesión para pasar el tiempo.

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